Los problemas de los adolescentes son los mismos… pero con un desafío adicional
- ORCIF Luz Marie Orci
- hace 2 horas
- 2 min de lectura

Una pregunta muy frecuente es: ¿los adolescentes migrantes tienen problemas diferentes a los demás? La respuesta es sí y no. Los grandes temas de la adolescencia son prácticamente los mismos en cualquier parte del mundo: la búsqueda de identidad, los permisos, el noviazgo, la independencia, la universidad, los amigos, la sexualidad o la relación con los padres.
Lo que cambia en una familia migrante es que a todos esos desafíos se suma uno más: aprender a vivir entre dos culturas.Ya no basta con preguntarse: «¿Qué hacemos como familia?». También aparece otra pregunta: «¿Con qué cultura lo hacemos?» Muchas veces ambas culturas se complementan y enriquecen a la familia.
Otras veces parecen jalar en direcciones opuestas, y es ahí donde comienzan muchos de los conflictos. Recuerdo que cuando llegué a Estados Unidos, las tareas escolares fueron un alivio. Comparadas con México, sentía que aquí eran mucho más sencillas y mis hijos disfrutaban más la escuela.
Sin embargo, cuando llegaron las fiestas, los permisos, los noviazgos, la independencia y la forma en que otros padres educaban a sus hijos, comenzaron a aparecer las diferencias culturales.
Lo que en México probablemente habría sido una conversación relativamente sencilla, aquí implicaba preguntarnos constantemente: «¿Esto es un valor que debemos conservar o es una costumbre que puede cambiar?». Ese es el verdadero reto de las familias migrantes.
No solo acompañamos la rebeldía natural de la adolescencia; también intentamos educar a nuestros hijos dentro de una cultura que, en algunos aspectos, fortalece nuestros valores y, en otros, los cuestiona profundamente. Por eso, muchas discusiones familiares no nacen únicamente de la adolescencia, sino del encuentro entre dos formas distintas de entender la vida.
Tema | En cualquier familia | En la familia migrante se añade... | Diferencias culturales frecuentes |
Noviazgo | "Ya tengo novia." | Identidad y elección de pareja entre dos culturas. | Latino: camino al compromiso y participación familiar. EE. UU.: mayor libertad y decisión individual. |
Fiestas y permisos | Horarios y reglas. | Pertenencia y presión social. | Latino: mayor supervisión. EE. UU.: mayor autonomía. |
Independencia | ¿Cuándo puedo decidir por mí mismo? | Lealtad familiar vs. autonomía. | Latino: consultar a la familia. EE. UU.: independizarse pronto. |
Universidad | ¿Qué voy a estudiar? | Gratitud por el sacrificio migratorio. | Latino: pesa la opinión familiar. EE. UU.: se privilegia la vocación. |
Dinero | Gastos y ahorro. | El dinero representa sacrificio migratorio. | Latino: compartir con la familia. EE. UU.: independencia económica. |
Religión | Creencias y prácticas. | Conservar la identidad cultural. | Latino: fe familiar. EE. UU.: elección personal. |
Sexualidad | Normas y límites. | Dos discursos culturales distintos. | Latino: compromiso y familia. EE. UU.: autonomía y consentimiento. |
Autoridad | Reglas y obediencia. | Modelos distintos de autoridad. | Latino: más jerárquica. EE. UU.: más dialogante. |
Redes sociales | Uso del celular. | Supervisión y privacidad. | Latino: mayor control. EE. UU.: autorregulación. |
Trabajo | Primer empleo. | Responsabilidad y oportunidades. | EE. UU.: es común trabajar desde joven. |
Relaciones sociales | Amistades. | Códigos sociales distintos. | Latino: convivencia con padres. EE. UU.: mayor independencia. |
La adolescencia siempre será una etapa de preguntas. Pero en la migración esas preguntas tienen dos idiomas, dos culturas y, muchas veces, dos respuestas posibles.El reto de los padres no es elegir entre ser latinos o estadounidenses. Es ayudar a sus hijos a construir una identidad tan sólida que puedan tomar lo mejor de ambas culturas sin perder quiénes son.




